Barcelona era una ciudad que casi no se conocía, hasta que en el año 1992 se realizaron los juegos olímpicos. A su vez se popularizó con una de las canciones más emblemáticas llamada con su mismo nombre, «Barcelona», interpretada por el cantante ya fallecido Freddy Mercury (Queen) y la cantante de ópera catalana Montserrat Caballé; quienes interpretaron esta canción para dichos juegos.
Desde ese momento, Barcelona inicia un crecimiento en todos los niveles; inicia el proceso de convertirse en una ciudad netamente reconocida como la ciudad de Gaudí, del arte, del turismo y la moda. Comienza a desarrollar el turismo como una plataforma gigante, ya que miles de turistas llenan sus calles casi todo el año, siendo el verano como la época más fuerte.
Al llegar a Barcelona, me di cuenta que si efectivamente esta ciudad supo como atrapar al turista, con su colorido, fiestas y playa pero, también pude ver cómo la moda ha hecho que ésta misma se haga conocer alrededor del mundo. Paseo de Gracia, es una de las vías más fashionistas de Barcelona, la avenida es aglomerada (además de los turistas) por las tiendas de diseñador de Alta Costura y Alta Moda que la conjugan. Cuando caminé por ese maravilloso lugar, sentí que en realidad estaba viendo Moda, estilo y por que no decirlo, Lujo.

Paseo de Gracia

Paseo de Gracia
Es una ciudad de contrastes, ya que hay lujo pero también existe la bohemia en todo su sentido. Digo esto porque entre las personas del común, la moda no es un elemento primario, son un poco más hippies es su manera de vestir, al cambio el turista árabe y europeo del norte es mucho más clásico y fashionista. Aunque cabe decir, que Barcelona es una ciudad multicultural, cosmopolita, en donde también hay espacio para la innovación y creación alternativa del diseño. Callejones como los del Barrio Gòtic, hacen ver esa distinción entre lo más glamuroso a lo más alterno. Tiendas de ropa gótica, pinup, skater, y de otro tipo me hicieron enloquecer, ya que Luthien Fashion como marca, quiere impulsar tanto lo alternativo como lo glamuroso.
La Alta Moda, la Alta Costura, lo alternativo, lo no convencional, lo vintage, lo retro, hacen de Barcelona un conjunto de contrastes, donde ella se plasma así misma como una ciudad de encanto, locura y amor por la moda en todas sus facetas. Es una ciudad para vivir y enloquecerse; por que no decirlo para desentrañarla y quedarse en ella.
Para finalizar les dejo las fotografías que tomé como toda una #Coolhunter durante mi trabajo de investigación de mercadeo en #Barcelona.